17/05/2008
El año del regreso.

http://www.saharalibre.es/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=20
Estaba contento, al fin, después de tanto tiempo. Y sonreía. Sonreía, sigiloso, abrazado a su fusil, agazapado frente a aquel sector del muro que iban a volar. Estaba tranquilo. Por fin habían dado el paso que llevaba el pueblo treinta y cuatro años esperando, en vista del callejón sin salida en el que estaban. Al menos ahora, si morían, lo harían haciendo algo por su patria, que aún no había visto la luz, por su merecida y siempre retrasada independencia, por su tierra. ¡Su tierra! ¡Qué hermosa era! ¡Qué hermosa la recordaba de cuando era niño! ¡Las blancas sábanas que su madre tendía a secar al aire y al sol de su casa blanca y limpia, cerca del mar! ¡Ah, su tierra! … ¡qué distinta de la dura, sucia y seca hammada prestada! …
Lo peor era no poder fumar en las horas anteriores al ataque, pero se distraía viendo a sus compañeros en sus posiciones, inmóviles, pegados a la tierra, formando parte de ella, a escasos minutos de iniciar otra etapa de su historia. Una etapa sin retorno. Una etapa en la que muchos morirían, sí, pero como hombres y mujeres libres, orgullosos de serlo, no como esclavos sumisos y asustados.
¡Cuánto tardaba la orden! Ahmed, acompasó la respiración para calmar los nervios y que no se espantara el lagarto que se había quedado parado en una de sus botas, nuevecitas. Mientras esperaba, a ratos, le asaltaba la duda de si habría hecho bien o mal en alistarse a su edad, ahora que tenía trabajo en España, ahora que empezaba a saborear las mieles del mundo desarrollado que, aunque no terminaran de convencerle por completo, resultaban muy cómodas y atractivas. La vida, monótona y ordenada en una casa, de tal a tal hora en el trabajo, duro, pero pagado, las comidas, de tal a tal hora, los paseos con su mujer y sus niños, de tal a tal hora, el sueño, más o menos intranquilo, de tal a tal hora, la ropa bien tendida, las fiestas, el descanso, la lluvia suave … ¡Ah, la lluvia! Le gustaba mucho la lluvia. Aquellas gotas (¡de agua!) que se sucedían, una tras otra, con rítmica cadencia y que, muchas de ellas, ¡parecían desperdiciarse! La lluvia era un milagro y los pueblos que la tenían no sabían apreciarla. Si él pudiera, promovería en todas las ciudades una red de aljibes que la recogiera para aprovecharla al máximo y que no se perdiera ni una gota de ese preciado oro líquido, mucho más valioso que el negro petróleo que ahora dominaba el mundo.
Y entonces, como siempre han ocurrido los asaltos en la historia de la humanidad, se desencadenó todo de golpe con una rapidez vertiginosa. Con matemática precisión, se fueron produciendo las explosiones en el muro maldito y ellos se incorporaron y corrieron y corrieron y corrieron medio cegados por los surtidores de arena que levantaban las balas de las ametralladoras enemigas hacia su objetivo más allá del muro, en la parte de su tierra que ocupaban los invasores y que pronto volvería a ser suya. En pocos segundos, un infierno de fuego y esquirlas de metralla hundiéndose en el suelo y en la carne de los soldados del comando, se instaló en ese área del desierto cuyas imágenes, en esos momentos, podían estar captando varios satélites, entre ellos el de Google para que luego lo pudieran ver tranquilamente europeos y americanos sentados frente a sus monitores.
Él estaba allí, allí, allí. Allí mismo, sobre el terreno, en el terreno, corriendo, brincando, esquivando las balas, las minas, las granadas (¡ah, las granadas, qué buenas, él una vez se comió una!), las explosiones, los zambombazos … acercándose al muro, ya muy cerca del muro, entrando en el muro, traspasando el muro, ¡por fin! El muro, que era un símbolo de opresión y de muerte. El muro que era un icono de terror y violencia. El muro, que era el estigma que había mantenido apartado a su pueblo de su tierra. El muro, el maldito muro, ¡todos los malditos muros del mundo habían saltado por los aires!
“¡Estamos aquí, ya, por fin!” estuvo a punto de gritar. “¡Te hemos vencido!”, estuvo a punto de aullar con alegre desesperación contenida cuando el sonido estridente de la señal de retirada traspasó sus tímpanos. Obediente, se agachó, se dio la vuelta y corrió en zigzag, orgulloso y enfadado.
Más tarde, en lugar seguro, frente a un buen té saharaui, hacían balance de la operación:
-No tenemos bajas. Sólo dos heridos de metralla, poca cosa. Y creo que tampoco les hemos hecho muertos – decía un comandante a los guerrilleros.
-Es igual, van a decir que sí y van a llamarnos terroristas – contestó un combatiente.
-Bueno, que hagan lo que quieran. Esto ya no tiene marcha atrás – dijo otro.
-Sí, esto ya no hay quien lo pare.
-¡Ya era hora!
Volvieron a sus bases, contentos y preocupados, atentos a las próximas ordenes. Se entrenarían, esperando las represalias enemigas, repasarían su indumentaria, limpiarían sus armas … Habían iniciado un camino sin retorno. ¡Ya habían estado treinta y cuatro años fuera! Un camino terrible y glorioso que sólo conducía a un lugar, a su tierra: de regreso al Sáhara.
© Javier Auserd.
23/04/2008
Va siendo hora.
Las últimas declaraciones del enviado especial para el Sáhara del Secretario General de Naciones Unidas, el sustituto de James Baker, el holandés Peter Van Walsum, no dejan margen alguno para la paz ni permiten que siga honestamente en su trabajo de mediador un individuo que se posiciona inequívocamente en contra del Referéndum de autodeterminación y dice que es imposible.
Es el enésimo fracaso de un tema que se ha ido pudriendo con el tiempo, como era previsible que sucedería y no hace falta ser ningún lince para ver que así ocurriría y que es lo que siempre ha pretendido Marruecos y le ha salido bien.
Pero aún se está a tiempo para intentar evitar lo inevitable. Sólo queda un camino y es el más desagradable y es el más indeseable pero también es el más inevitable, por desgracia: la guerra.
Es terrible decirlo, pero las tácticas marroquíes para conseguir su estrategia, sólo conducen a eso: a la guerra, porque la alternativa ya se ha demostrado insoportable: es la agonía lenta y más dolorosa que la muerte y conduce al abandono y al olvido.
Es atroz decirlo, sobre todo para los que creemos firmemente en la paz y en la no violencia. Pero estamos ante un caso desesperado donde la paz se ha demostrado imposible ante la feroz intransigencia opresora, despótica y dictatorial del sultán de Marruecos.
Ojalá, esa guerra inevitable empiece pronto para que termine pronto y no sea muy sangrienta y termine con la justa descolonización e independencia. Y ojalá España y Francia cumplan con su obligación de evitarla dando una solución justa, que, aunque tardía, llegue a tiempo.
Javier Auserd.
23/07/2007
Han llegado.

http://elbucaro.blogia.com/2006/septiembre.php
Llegaron, al fin, el día 18 los niños y niñas saharauis que faltaban al aeropuerto de Barajas. No todos, porque de Ávila llegaron 9 pero otros 3 no pudieron venir por problemas familiares suyos propios de distinto tipo. El caso es que de Castilla y León vinieron alrededor de 100 y otros 50 venían a Galicia, Madrid y algún otro sitio de España.
Creemos que han sido problemas burocráticos y de descoordinación los que han retrasado estos viajes, pero estamos averiguándolo con mayor detalle.
De modo que estamos razonablemente contentos por su llegada aunque también seguimos algo preocupados por el caos sufrido y por ciertos aspectos de rigidez religiosa que observamos en algunos de ellos y que antes no se daban pero que cada año vemos más. Y esto nos desconcierta y nos deja perplejos porque notamos que de dos o tres años a esta parte, en lugar de criticar a Marruecos, mantienen actitudes religiosas consecuencia de un tipo de educación que antes no recibían y ahora les está haciendo desviarse de sus objetivos políticos antimarroquíes. Ya analizaremos con más calma estos aspectos tan sorprendentes del giro que parecen estar dando determinados sectores de la sociedad saharaui. Ahora sólo dejamos constancia de ellos y de lo peligroso que puede ser para su futuro en todos los sentidos.
De momento, disfrutemos de unas bien merecidas vacaciones y tengamos la fiesta en paz.
Por cierto que os invitamos a todos a la fiesta saharaui que han organizado los jóvenes de Barco el viernes 27 de julio y se llevarán a cabo durante todo el día en Barco de Ávila.
Feliz verano a todos.
Javier Auserd.
02/07/2007
Gracias, Subdelegación del Gobierno en Ávila.

Como sabéis, este año está habiendo más problemas de los habituales en la llegada de los niños y niñas saharauis del programa Vacaciones en Paz 2.007. Aún no hemos conseguido averiguar a qué es debido. Desde los Campamentos nos echan la culpa a los españoles pero nosotros sabemos que hemos dado todos los pasos burocráticos adecuados y nos tememos otros motivos extraños al programa como, por ejemplo, rencillas personales que terminan pagando sus niños y sus familias y, de rebote, las familias españolas de acogida. Sabemos que las madres saharauis están enfadadísimas con lo que están viendo en los Campamentos y los inexplicables cambios de última hora y los niños que vienen sin deber venir y los que no vienen estando en las listas desde el mes de febrero y los reclamados comprometidos que ahora no sabemos por dónde ni cuándo vendrán. Algunos dirigentes saharauis no parecen, además, apreciar lo más mínimo nuestros esfuerzos, gastos, trabajos y disgustos por sacar adelante un programa tan importante para ellos. Otros dirigentes saharauis sí que lo aprecian y se echan las manos a la cabeza de la desorganización y los errores involuntarios o intencionados (nosotros no sabemos de qué tipo son) que se están dando. En fin, a ver en qué termina todo.
Pero, mientras descubrimos a qué se debe tanto caos, lo que sí queremos desde Ávila es agradecer a la Subdelegación del Gobierno en Ávila y a todos sus funcionarios, con el Subdelegado Cesar Martín Montero a la cabeza, la atención, el cariño y la eficiencia con la que nos tratan y nos agilizan y solucionan los trámites legales. Eso es innegable, lo hemos comprobado personalmente y tenemos que decirlo con toda claridad y orgullo: Gracias Cesar, gracias Sonsoles y gracias a todos los que hacéis la burocracia mucho más humana y cercana a los ciudadanos, que es como debe de ser. Muchas gracias.
Ana Roncero.
17/05/2007
Sáhara Resiste: un blog impresionante.

http://sahararesiste.blogspot.com
Se abre otra ventana más de difusión y de lucha de la causa saharaui: Sáhara Resiste.
Tiene también formato de blog, acaba de echar a andar y ya tiene un contenido impresionante en calidad y en cantidad, por lo que no es una simple promesa sino una fuerte realidad abierta y necesaria.
Desde nuestro modesto trabajo y esfuerzo diario de Ávila, les enviamos un cordial saludo de lucha solidaria para que sigan adelante.
Bienvenidos al frente.
Javier Auserd.
21/04/2007
Se impone la cordura.

Acabo de oír, con alegría, el gesto responsable del Frente Polisario y sus delegados en España llamando a los saharauis que viven aquí a asistir a la manifestación de Atocha convocada por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, en lugar de acudir a la concentración frente a Ferraz de una autotitulada Comunidad Saharaui en España.
No conozco a nadie de ese colectivo, pero el simple hecho de convocar a la misma hora de la manifestación en otro sitio, me parece una autodivisión cuando menos sospechosa y manipulada o manipulable, hasta el punto de parecer que pretendiera ser más un gesto contra el Frente Polisario que contra el PSOE.
No tengo nada que objetar al derecho de crítica contundente y firme contra la posición del gobierno español y pidiéndole que respete el derecho internacional, que cumpla con su responsabilidad como potencia administrativa del territorio y que presione para que se realice el referéndum y se consume la descolonización que de paso a la legítima independencia del pueblo saharaui.
Pero una cosa es hacer eso, con educación y respeto en el momento adecuado, y otra muy distinta sabotear una manifestación unitaria de Asociaciones españolas, Delegaciones saharauis, saharauis en España y personalidades del arte y la cultura españolas y saharuis, cuya labor y trabajo diario a favor del pueblo saharaui durante más de 15 años están más que probados.
Yo no creo que, a estas alturas, asuste a nadie una concentración frente a la sede del PSOE en Madrid que puede y debe hacerse en cualquier otro momento. En cualquier momento ... menos en el preciso instante en el que el resto de fuerzas del movimiento prosaharaui en España se están manifestando en otro sitio en respuesta a una convocatoria muy anterior.
Por cierto que, yo nunca he visto concentrarse a esa supuesta Comunidad Saharaui en España frente a la sede del P.P. cuando éste gobernaba y tampoco hacía nada (a no ser que el ridículo del islote Perejil sea considerado el mayor acto a favor del pueblo saharaui de la Historia). Es igual. Repito que me parecería bien esa concentración de protesta frente a la sede del PSOE en cualquier otro momento.
Lo más importante de todo, creo, es que se imponga la cordura. Yo entiendo la desesperación y la impaciencia porque, después de 32 años, es normal y los españoles no habríamos soportado tanto (aunque no nos quedó otra que soportar 36 años a Franco, salvo por el hecho de que era un demonio propio). Sin embargo, la experiencia nos dice que los nervios no conducen a nada bueno, ni práctico, ni fructífero, ni inteligente. Y que conste que no propugno la paciencia ni mucho menos la pasividad. Todo lo contrario: lo que digo es que se pueden y deben seguir haciendo muchas cosas sin dividir al movimiento prosaharaui y sin beneficiar a sus enemigos.
En fin. Esta es una pequeña y rápida crónica de urgencia y aún no tenemos fotos, pero la manifestación ha sido un éxito y en cuanto podamos las ponemos.
Salud.
Javier Auserd.
06/04/2007
Ya llegó.

Foto de Alejandra en los almacenes de la Media Luna Roja en los Campamentos.
Ya está en los Campamentos la Caravana desde finales de marzo. No sabemos por qué tardó tanto, pero el caso es que llegó y tenemos fotos y ahora esperamos confirmar que se esté ya repartiendo entre las familias saharauis.
Es una de las cosas que nos resultan un poco desesperantes a los occidentales: el diferente sentido del tiempo. Pero ¡qué le vamos a hacer!, a cada uno le hierve la sangre de una manera. El caso es que ya haya llegado y, cuanto antes, puedan empezar a tener alimentos que les permita sobrevivir.
Por nuestra parte, el trabajo está hecho y en mayo o junio mandaremos más alimentos, que podamos seguir reuniendo, con la 10 Caravana de Valladolid que la mandarán entonces.
Os seguiremos contando. Saludos.
Javier Auserd.
19/02/2007
A punto de llegar.

Salió, por fin, el martes día 6 la Caravana de Ávila, Salamanca y Zamora hacia Alicante donde llegó esa misma noche. Lo que pasa es que entre la avería de Blogia y otros pitos y flautas varios, no hemos podido ponerlo hasta ahora.
En Alicante, se juntó el camión con camiones de ayuda de otras Comunidades y provincias y el día 15 ha salido el barco que los lleva a todos al puerto argelino de Orán donde los recogerán los saharauis y los bajarán por carretera, bordeando la frontera, durante unos 2.500 km. hasta llegar a los Campamentos donde los están esperando "como agua de Mayo".
En todas partes debe ser igual, pero yo puedo contaros el esfuerzo y el trabajo que nos cuesta a nosotros poner en marcha cada año (desde hace 10) esta Caravana. Es una especie de pequeño-gran milagro que no conseguiríamos sin el trabajo de las familias de acogida (que a la vez son socios) de toda la provincia, pero muy especialmente de Barco y pueblos cercanos, de Navaluenga y localidades próximas, de pueblos y ciudades de La Moraña y, desde este año, de La Adrada como cabezas de puente de esta magnífica movilización solidaria.
Es esfuerzo es grande, porque nos supone mucha dedicación, idas y venidas, cargas y descargas previas, colocaciones, embalajes, recuentos, pero merece la pena porque implica a mucha gente y da a conocer la situación de los saharauis a las personas que les ayuda. Eso hace más por la causa saharaui que discursos aislados, campañas y otras divulgaciones que tampoco descuidamos. Y nos parece mejor que limitarnos a la comodidad de pedir dinero y mandar dinero.
Esperamos que pronto os podamos confirmar que lo han recibido ya y han empezado así a paliar su hambruna.
Saludos y gracias a todos los que habéis colaborado con este pueblo hermano.
Ana Roncero.
31/01/2007
Caravana.
Estamos a tope y a marchas forzadas con la Caravana porque, además, siguen llegando noticias alarmantes sobre la hambruna que se está dando en los Campamentos.
No es el mejor momento, pero quizá pronto sea hora de ir desgranando algunas críticas (aunque no sean políticamente correctas, ni caigan bien, ni sean bien entendidas) y no sólo contra Marruecos, Francia y España, porque no puede ser que haya individuos y familias de primera y de segunda. Eso está muy feo en cualquier parte del mundo, pero está peor donde están pasando un hambre que les puede llevar a morir de la muerte más cruel, atroz, injusta e inexplicable, a veces al lado de cierta disponibilidad privilegiada. Nunca había pasado, pero está empezando a pasar y merece un análisis más detenido y detallado donde se mezcla un fanatismo religioso desconocido entre el pueblo saharaui y una insolidaridad entre hermanos también desconocida entre ellos. Pero ya hablaremos más despacio aunque resulte muy amargo.
Entretanto, la prioridad aquí es recoger el máximo de alimentos posible para hacérselos llegar cuanto antes. Y este es un trabajo muy grande y duro que estamos llevando a cabo en España sólo los españoles y en Castilla y León este año sólo abulenses, salmantinos, segovianos, sorianos y zamoranos.
Al menos es un consuelo saber y confirmar que lo que les enviamos les llega y eso sigue siendo bien distribuido por las autoridades saharauis entre su pueblo.
Esperamos que la semana que viene pueda salir esta 10ª Caravana de Ávila, Salamanca, Segovia, Soria y Zamora hacia Alicante y de allí embarque a Orán y desde allí hasta los Campamentos.
Os seguiremos informando.
Javier Auserd.
21/01/2007
Arrancamos.

Foto de Aitor
Empezamos hoy esta bitácora sobre el Sáhara que pretende ser una experiencia colectiva y enriquecedora, libre como el país que llevan 31 años intentando recuperar, alegre como cuando te hartas del llanto, pero también dura como la realidad.
Os invito a todos a intervenir con artículos o mediante comentarios. No siempre nos gustará lo que se diga (debemos aprender a admitir las opiniones adversas), pero lo que sí os pido es que siempre, siempre, se utilice la educación y el respeto, porque no me gustaría tener que usar la opción de eliminar comentarios injuriosos. Creo que se pueden decir los pensamientos más firmes con la más exquisita cortesía y, desde ahora mismo advierto que no estoy dispuesto a tolerar groserías.
Por lo demás, arrancamos con la ilusión con la que se emprende un viaje y con la esperanza de aportar ideas, noticias y reflexione útiles e interesantes de todos para todos, especialmente de, para y por los saharauis.
Un fuerte abrazo y allá vamos.
Javier Auserd.
